“Empezamos con las charlas para no sólo expresar lo que sabemos, también lo que sentimos, para que sea más real”, dice Zoe. “Pasa que hay una profunda falta de información”, advierte Julieta. Ambas son alumnas del 6° año de la Escuela Secundaria N°2 en General Madariaga y fueron de las pioneras en encabezar el proyecto de Concientización y Prevención del Grooming y las Violencias Digitales. En más de dos años, junto a chicas más jóvenes de otras divisiones, ya fueron escuchadas por más de 2900 jóvenes del municipio y de otros partidos vecinos. Y, en su última sesión, la Cámara de Diputados bonaerense declaró el interés legislativo de la propuesta.
Por medio de un encuentro virtual, Buenos Aires/12 conversa con Francisca Burgin Herrero, Julieta Sisti, Caterina Rivero Gonzáles, Lucia Agüero Arriola, Pilar Ricotti, Martina Caballero y Zoe Oviedo Saravia, todas con edades que van desde los 15 a los 17 años. De fondo, está Darío Dell’Arciprete, docente de la materia Nuevas Tecnologías de la Información y la Conectividad, que a fines de 2024 prendió la mecha en aquella cursada que “decidió poner el cuerpo y dejar de hacer afiches”. Eran chicas de cuarto año y que hoy están en sexto.
En la víspera de un nuevo 13 de noviembre de aquel año, Día Internacional de la Lucha contra el Grooming, emergió la voluntad de encabezar una campaña de concientización. Pero que no debía ser tradicional. un grupo quiso poner la cara y diseñó una teatralización con sonidos en off para que el resto de la escuela tome dimensión de esta problemática. Todo empezó pocas semanas después del suicidio de Ema Bondaruk, la joven de Longchamps que se quitó la vida una vez que publicaron fotos íntimas que había enviado.
Días atrás, logró la sanción definitiva la Ley Ema, con el fin de concientizar y prevenir los riesgos del grooming. ¿Qué es el grooming? Es una práctica que implica el contacto con una niña, un niño o adolescente a través de medios digitales con el propósito de atentar contra su integridad sexual. Esta definición, aseguran las chicas de la Secundaria Domingo Faustino Sarmiento, no está presente en la juventud. Muchas veces, tampoco en los docentes y la policía, ámbitos donde también expusieron. Dicen que, en ocasiones, lo confunden con el bullying.
O que no comprenden que puede provenir tanto de un adulto como de un menor. Allí, en la desinformación, radica su mayor sorpresa y es lo que apuntan a subsanar con las charlas. Lamentan que no haya más varones involucrados. “Muchas veces creen que es una debilidad participar”, señala Julieta. “Los varones no se comprometen, no se animan a charlar, sienten vergüenza por el qué dirán, nosotras tenemos una personalidad de que no nos molesta dar nuestra opinión frente a otros, mientras muchos piensan en que si participan pierden el recreo”, dicen entre Martina, Caterina, Pilar y Lucía.
“No encontrás a chicos de tu edad que hablen de política o de los derechos, piden cambiar de tema, porque les resulta incómodo, se lo ve como una debilidad hablar de estos temas, la mujer es la que levanta la mano y porque muchos les dicen que, si defendés feminismo no vas para el mismo lado de los nosotros”, repasa Julieta.
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