Carlos Tagliagerro, director administrativo del Hospital Municipal de General Madariaga, advirtió que la deuda acumulada de las obras sociales con el sistema de salud local se acerca a los $1.300 millones y sostuvo que la situación se vuelve cada vez más difícil de sostener. Osprera e IOMA concentran los principales montos adeudados, mientras que PAMI aparece como una de las entidades que mantiene sus pagos mensuales.
La situación fue explicada por Tagliagerro en CNM Radio durante una entrevista en la que detalló cómo funciona actualmente la administración del Hospital Municipal y el impacto que tiene el atraso de las obras sociales sobre las cuentas de la institución.
“Cada vez se agrava más porque no hay respuesta de las obras sociales”, señaló el director administrativo, quien explicó que mientras las prestaciones se continúan brindando diariamente, las facturas emitidas por el hospital muchas veces no son abonadas en tiempo y forma.
Según explicó, la deuda total ya está “cerca de los mil trescientos millones de pesos”. Para dimensionar el monto, Tagliagerro indicó que representa prácticamente una masa salarial del municipio y remarcó que esos recursos podrían destinarse a obras, equipamiento y distintos proyectos para el hospital. El ranking de las principales deudas De acuerdo con los montos mencionados durante la entrevista, Osprera encabeza actualmente el ranking de las obras sociales con mayor deuda con el Hospital de General Madariaga, con aproximadamente $450 millones. En segundo lugar aparece IOMA, con una deuda de $333 millones. Tagliagerro remarcó además que el problema de IOMA no se limita al dinero que actualmente adeuda, sino también a los valores del nomenclador con los que se facturan las prestaciones. En el caso de OCAC, el funcionario no precisó un monto total de deuda, pero explicó que existe un mecanismo que hace que el saldo continúe creciendo: “Le facturás diez y te va pagando cinco, seis, entonces siempre se va haciendo cada vez más la deuda”.
1. Osprera: $450 millones La situación de Osprera es la que genera mayor preocupación dentro del hospital. Tagliagerro aseguró que la entidad lleva más de un año sin realizar ningún pago y que la deuda acumulada alcanza los $450 millones. La institución ya realizó reclamos mediante cartas documento y el caso se encuentra en una instancia judicial. Según explicó, existe incluso un porcentaje de los reclamos que fue embargado y el hospital aguarda que esos fondos puedan ser recuperados cuando avance el proceso. “Osprera ya hace más de un año que no paga ni un centavo”, afirmó. La situación tiene un impacto especialmente importante porque se trata de una obra social vinculada a los trabajadores rurales, un sector con fuerte presencia en la zona.
2. IOMA: $333 millones La segunda deuda más importante corresponde a IOMA, que adeuda $333 millones al hospital. Pero Tagliagerro sostuvo que el monto nominal de la deuda no refleja completamente el problema. Según explicó, si las prestaciones fueran valuadas de acuerdo con el nomenclador SAMO, el valor podría ser entre tres y cuatro veces superior. “Los valores que está pagando IOMA, mejor dicho, que les facturamos porque no están pagando, no existen”, sostuvo. El funcionario puso como ejemplo una prestación particularmente concreta: un traslado en ambulancia UTIM desde Madariaga hasta Mar del Plata es facturado a IOMA en $8.000, pese a que solamente el combustible necesario para realizar ese viaje representa entre $90.000 y $95.000. A ese costo deben agregarse el médico, el chofer, la ambulancia, el mantenimiento y todos los demás gastos operativos. Otro ejemplo fue el de una radiografía. Según explicó, IOMA abona alrededor de $3.400, mientras que el hospital considera que los valores del nomenclador SAMO deberían ser considerablemente superiores.
3. OCAC: paga parcialmente y la deuda continúa creciendo En el caso de OCAC, Tagliagerro no dio durante la entrevista un monto específico de deuda, pero describió una situación de pagos parciales. “Le facturás diez y te va pagando cinco, seis, entonces siempre se va haciendo cada vez más la deuda”, explicó. De esta manera, aunque existe un flujo de dinero, las cancelaciones no alcanzan para cubrir todo lo facturado por el hospital y el saldo pendiente continúa acumulándose.
4. PAMI: paga mensualmente, aunque existen problemas de cobertura La situación de PAMI es diferente. Tagliagerro explicó que PAMI viene pagando mensualmente las prestaciones que el hospital factura, aunque existen débitos y rechazos administrativos que posteriormente deben ser revisados y justificados. El esquema de pago mencionado durante la entrevista consiste en presentar la factura a fin de mes y recibir el pago aproximadamente entre el 15 y el 20 del mes siguiente. “PAMI viene pagando bien”, afirmó el funcionario. Sin embargo, señaló que el principal problema con esta obra social actualmente no es la falta de pago al hospital, sino las dificultades que encuentran sus afiliados para acceder a determinadas consultas, estudios y prestaciones. Según explicó, existen límites para la autorización de consultas y estudios, lo que lleva a que algunos pacientes terminen recurriendo al hospital municipal cuando su obra social no les autoriza una atención. Cuando una internación puede costar millones.
Como ejemplo, señaló que un paciente conectado a un respirador en terapia intensiva puede representar un costo de aproximadamente $2,5 a $3 millones por día, dependiendo de la patología y de los recursos que necesite. “En salud es todo millones”, resumió el director administrativo, al referirse al costo de los insumos, medicamentos, profesionales, mantenimiento, alimentación y funcionamiento general del hospital. En ese sentido, sostuvo que muchas veces existe la percepción de que por tratarse de un hospital público la atención es “gratis”, cuando en realidad todo el sistema tiene un costo que debe ser afrontado. “Siempre alguien lo paga”, explicó. El costo de mantener el tomógrafo Otro de los números aportados durante la entrevista estuvo relacionado con el tomógrafo del hospital, adquirido e instalado en enero de 2022. Tagliagerro explicó que el equipo tiene una determinada cantidad de disparos antes de que sea necesario reemplazar su tubo. Actualmente, ese repuesto tiene un valor aproximado de 75.000 dólares, lo que representa, según la cotización considerada por el funcionario, más de $105 millones de pesos. Por ese motivo, desde la administración buscan administrar cuidadosamente el uso del equipamiento, especialmente cuando pacientes con obra social o prepaga pretenden realizar estudios que deberían ser cubiertos por esas entidades. “Nosotros tenemos mucho equipamiento que necesita mantenimiento”, explicó Tagliagerro.
Y volvió a remarcar que el gasto no se limita a los equipos: también incluye insumos, medicamentos, comida, mantenimiento y funcionamiento cotidiano. Medicamentos: el municipio también afronta gastos ante las demoras La problemática también alcanza a los medicamentos que deberían llegar mediante programas provinciales. Tagliagerro explicó que desde marzo la Provincia unificó distintos programas bajo el esquema denominado Medicamentos Bonaerenses, con una carga digital de recetas y pedidos. Según indicó, el hospital continúa realizando las cargas correspondientes, pero existen demoras en la recepción de los medicamentos. Uno de los casos que más preocupa es el de la insulina para pacientes diabéticos, cuya provisión, según explicó, llega de manera insuficiente y obliga al municipio a afrontar parte de los costos. También mencionó dificultades con otros medicamentos y programas, entre ellos los destinados a pacientes epilépticos y anticonceptivos. Una deuda que condiciona al hospital Para Tagliagerro, el problema central es que el hospital debe continuar funcionando independientemente de cuándo y cuánto paguen las obras sociales. “La salud se la tenés que ir brindando diariamente al paciente”, explicó al referirse a la situación de Osprera y al resto de las entidades. El director administrativo sostuvo que la institución debe priorizar la atención y los gastos operativos diarios, mientras se acumulan los reclamos por prestaciones que ya fueron realizadas. La deuda cercana a los $1.300 millones representa, según su explicación, recursos que el hospital ya generó mediante prestaciones pero que todavía no ingresaron a sus cuentas. Mientras tanto, la institución debe afrontar diariamente salarios, medicamentos, insumos, mantenimiento, combustible, equipamiento, alimentación e internaciones. El funcionario también planteó que el problema excede a General Madariaga y afecta al sistema de salud municipal en general, especialmente por el crecimiento de la demanda y las dificultades del sector privado para absorber pacientes. “Cada cosa que vayas a hacer, en salud es todo millones”, resumió Tagliagerro.
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